25/9/13

MAR PACIFICO


Ruben Blades - Patria

Herencia de timbiquí - Amanece (video oficial)

Ella Fitzgerald la Primera dama de la Canción

No hay comparación alguna con esta cantante ni hoy, ni nunca,  además de ser un icono de la música popular estadounidense, es un icono universal del  Jazz, su voz melodiosa que invita a soñar acompañada por  Louis Arsmtrom o a capela tiene la magia que trasciende el tiempo.
La reencontré en estos días en las páginas favoritas de la música que escucha mi hijo Vladimir de 14 años, temas de Ella rescatados del tiempo y enmarcados en un nuevo contexto. La magia de Lady Ella se había apoderado de otro melómano más.

El tiempo y el momento en que Ella vivió, los Estados Unidos de mediados del siglo XX, son de por si un llamado a la reflexión, una mujer, negra, pobre que triunfa a pesar de tantas vicisitudes puede ser el marco cinematográfico del  sueño americano. Pero más allá de eso es el recuerdo perenne de que en el país más rico del mundo, en el imperio militar más poderoso, coexistían bajo la mirada impávida de sus ciudadanos, con uno de los crímenes más atroces de la humanidad; el  sistema organizado, controlado y permitido por las leyes y la sociedad de segregación racial.
Hay que imaginar una mujer de las calidades humanas y artísticas como Ella o cualquier negro de los Estados Unidos , en medio del odio generado por los blancos que se auto proclamaban superiores.
Entre  1870 y 1970, una vez abolida la esclavitud e influidos por las ideologías racistas que en Europa se pregonaban a través de sectas y diarios,  se crea un sistema de segregación racial en el que los blancos nórdicos establecieron su supremacía sobre negros e hispanos. En una utilización burda del legalismo, como los Estados no podían eliminar los derechos de los negros al estar garantizados por la constitución, se usó el término de “segregación” con el concepto de “Separated but Equal” (Separados pero iguales). La idea era que mientras las oportunidades ofrecidas a ambas etnias fueran iguales, la segregación era legal.
Pero al final en la realidad, se instauró un régimen de apartheid en el que más de 13 millones de negros y con ellos mestizos y latinos, eran obligados a vivir apartados del resto de la sociedad. Las viviendas, escuelas, transporte, hoteles, restaurantes, incluso los baños estaban divididos para evitar que el hombre blanco se “contaminara”  del negro.
En algunas ciudades se llegó a aplicar una ley marcial que prohibía a los negros salir a la calle a partir de las diez de la noche. Todas las instancias de la vida estaban divididas, los clubes nocturnos más aun, clubes en los que Ella, Billie Holiday, James Brown, BB King, Louis Armstrong, Dizzy Guillespie, Ray Charles entre otros, no podían asomar las narices.
Ese momento lo rompen los negros con la creación musical más magistral del siglo XX, que junto con la Salsa por parte de los otros segregados, revoluciona el imperio en sus entrañas musicales, sociales y culturales.
Ella, la primera dama de la canción, la cantante de los vibratos sonoros, el sonido que dibuja una época desde aquí te recordamos y te seguimos amando.

24/9/13

UN ADIOS A LA GUERRA… UN COMPROMISO PERMANENTE POR LA JUSTICIA SOCIAL




23 años después de nuestra apuesta por una Colombia en Paz, Libre y Soberana refrendamos nuestro compromiso con el Pueblo.

Juramos ante la memoria de todos nuestros héroes de Abril seguir la lucha inquebrantable por que en las ciudades y los campos de nuestra Patria la segunda independencia, trunca por la traición y la infamia de la Oligarquía, sea por fin el motivo de júbilo de nuestros hombres y mujeres y el motor del desarrollo social de nuestras regiones.

Colombia necesita de nuestro compromiso, hoy más que nunca, se cierne desde las cavernas más oscuras de la extrema derecha el puntillazo final al proyecto democrático del Estado social de Derecho conseguido en el papel y en deuda aún con la Nación colombiana. La Asamblea Constituyente de 1991 demostró que era posible llegar a acuerdos concertados entre todos, pero demostró también que para que esto sea posible, debíamos blindar los acuerdos alcanzados con el mismo Poder Popular con el cual llegamos a negociar con la clase política marrullera de la oligarquía colombiana.

Se dejaron inconclusas muchas partes de la Constitución Política, se ganó en el texto pero se perdió en la practica; se permitió que los partidos tradicionales recompusieran sus estructuras y lo que es peor aún, se dejó en manos de la extrema derecha el discurso de la seguridad y en manos de la extrema izquierda el discurso de la rebeldía y la trasformación social. Por esas troneras entraron quienes hoy dominan el País, por esa falta de convocatoria social se perdió el norte de un proyecto de Patria en donde de verdad alcancemos todos.

Por eso hoy tenemos una urgencia, la de un País que quiere la Paz, la urgencia que nos imponen miles de compatriotas: Derrotar a la oligarquía y propiciar para bien de la Patria la negociación del fin de la guerra con los alzados en armas, en un camino concertado hacia el fin del conflicto social que imponga el querer de las inmensas mayorías por encima del interés de las minorías en armas.

Nosotros hicimos el gasto sin importar los costos, nuestros mejores hombres y mujeres quedaron en el camino, pero debemos entender que esos costos que tenemos que seguir enfrentando por la reconciliación son ínfimos comparados con los costos que la Patria sigue pagando por la violencia generalizada. Eso fue lo que nos legaron Bateman, Iván Marino, Fayad, Pizarro y Raulito, ese el reto por el que dieron la vida miles de colombianos.

Hoy entonces, al fragor de la guerra fratricida cuado la oligarquía  pretende hacernos creer en una guerrilla acabada y derrotada, con una Izquierda fraccionada y empeñada en repetir una y mil veces la escena de la “Patria Boba”, en un país en el que los sueños de cambio se hacen urgentes, mientras nuestra amada Colombia juega el papel del hijo descarriado, con miles de pobres y millones de miserables gracias a la debacle económica del capitalismo salvaje; hoy compañeros y compañeras las banderas de la DEMOCRACIA PLENA, la Justicia Social, la rebeldía sin tapujos, la alegría de la fiesta y el sancocho batemaniano, se hacen necesarios para juntar compromisos, afinar decisiones y encaminar voluntades y así alcanzar el sueño de la PATRIA DEL TAMAÑO DE NUESTROS SUEÑOS.

El sueño de Bolívar se debe cumplir eso es una certeza, escojamos el camino volvamos cada uno de nuestros Colectivos de estudio y Trabajo una barricada por la esperanza y enfrentemos al terror fascista con la fuerza del Pueblo irreverente.

Hoy es el tiempo, el amor por una Patria Grande y soberana nos debe movilizar para evitar que nuestros hijos vivan otros CIEN AÑOS DE SOLEDAD.

Nuestro reto reorganizar el M-19
Nuestra tarea organizar Colectivos de Estudio y Trabajo
Nuestro escenario el barrio, el colegio, la universidad, la fabrica

Nuestra meta una Patria para todos.

BUSQUENME SANTIAGO FELIU

CAMPESINO